Otitis del nadador: cómo prevenirla en verano y cuándo conviene revisar el oído

Hay veranos en los que todo parece perfecto… hasta que aparece esa molestia: picor, sensación de oído taponado o dolor tras un día de piscina. A veces se pasa solo. Otras, va a más y termina afectando al descanso y a los planes.

La llamada “otitis del nadador” es más frecuente de lo que parece en esta época. La buena noticia es que, en muchos casos, puede prevenirse con medidas sencillas. Y cuando no, conviene saber cuándo es momento de revisarlo con un profesional.

Qué es la otitis del nadador

La “otitis del nadador” suele referirse a la otitis externa: una inflamación o infección del conducto auditivo externo, la zona que va desde la entrada del oído hasta el tímpano. Es típica tras baños repetidos en piscina o playa, especialmente si queda humedad retenida en el oído.

Por qué aparece más en verano y cuáles son sus síntomas

En verano se combinan varios factores que la favorecen: el calor y la humedad, los baños repetidos y pequeñas irritaciones del conducto (por rascado o por el uso de bastoncillos). En personas con piel sensible u otitis previas, la predisposición puede ser mayor.

Los síntomas pueden variar, pero hay señales muy características:

  • Dolor que aumenta al tocar la oreja o al moverla.
  • Picor intenso dentro del oído.
  • Sensación de taponamiento u oído “lleno”.
  • En algunos casos, secreción o sensación de humedad persistente.

Prevención práctica: hábitos que ayudan

Sécate bien después del baño

Tras la piscina o la ducha, seca suavemente la parte externa con una toalla y ayuda a que el agua salga inclinando la cabeza. Evitar que la humedad se quede “retenida” reduce el riesgo de irritación e infección.

Si quieres saber más y conocer los mejores consejos para proteger tus oídos en playas y piscinas este verano, te dejamos por aquí este artículo de la SEORL (Sociedad Española de Otorrinolaringología), que reúne las mejores recomendaciones.

Evita los bastoncillos y los “remedios” caseros

Los bastoncillos pueden empujar la cera hacia dentro e irritar la piel del conducto, haciendo el oído más vulnerable. También conviene evitar introducir objetos para “sacar el agua” o aplicar productos sin indicación profesional, sobre todo si hay dolor, secreción o molestias importantes.

Si te ocurre a menudo, valora tapones de baño

Si cada verano se repite el problema, si hay antecedentes de otitis externas o si tu peque suele tener molestias tras la piscina, puede ser útil valorar una protección adecuada para el baño. La clave es que sea cómoda y ajuste bien, para que realmente se use con regularidad.

Cuándo conviene revisarlo

Conviene pedir valoración si el dolor es intenso o va en aumento, si aparece secreción, si la sensación de taponamiento no mejora en pocos días o si el problema se repite con frecuencia. En niños, también si el dolor altera el sueño o hay mucha molestia al tocar el oído.

Cómo lo abordamos en Sonibel Audinea

En Sonibel Audinea revisamos el oído con cuidado, orientamos con recomendaciones claras según el caso y, si existe predisposición, podemos asesorar sobre medidas preventivas adaptadas. Si detectamos signos compatibles con un proceso que requiera valoración médica, te orientaremos para la derivación adecuada.

Si tú o alguien de tu familia siente molestias recurrentes o quieres resolver dudas antes de tus vacaciones, puedes pedir cita aquí.